martes, 25 de enero de 2011

Luck.

El azar...esa fuerza que todo lo decide todo lo mueve. Cuando hablamos de él, decimos que  es impredecible, que nadie lo controla...y sin embargo, no parece el azar lo más predestinado? Si pasa algo, siempre le achacamos la culpa al azar, a la suerte...a la mala suerte sobretodo. ¿No son casualidades demasiado perfectas como para ser simple coincidencia...? Creo, que las coincidencias no existen. No creo en el azar, no creo en la suerte. Puede, que simplemente sea puro destino, que tal vez la  historia ya está escrita, que todo pasa por algún motivo....Nuestra historia ya está escrita, solo, que nadie conoce la suya.....



PD: Y aquí está una patata de entrada XD

domingo, 16 de enero de 2011

Tú.

Y en medio de la muchedumbre, me encuentras, corres hacia mí, con urgencia, con la necesidad de tenerme entre tus brazos una vez más. Yo ni si quiera me percato de tu presencia...¿cómo si ni siquiera sé que estás aquí?. Sigo avanzando, me pierdo entre la masa. Tú te desesperas, corres empujas, la gente te maldice, pero no haces caso, ya casi me alcanzas...Entonces, me giro, te veo,  corro hacia al abrigo de tus brazos, entierro mi cabeza en tu hombro aspirando tu fragancia, deleitándome de ti, de tu tacto, de tus ojos..Mis labios buscan los tuyos con urgencia, y entonces me deleito también de los tuyos.

Tú eres mi mundo.

- Grítale al mundo que me quieres.
- Te quiero
- Pero..¿Por qué me lo dices al oído?
- Porque Tú eres mi mundo.
 

miércoles, 12 de enero de 2011

Pérdida.

Los días pasan, los minutos vuelan. Todo se vuelve borroso, se difumina.  De pronto estás perdida, en un callejón sin salida. Los recuerdos te retuercen, los remordimientos te enloquecen.
Tu cuerpo se estremece en un último temblor de miedo. De un momento a otro, todo se ha deshecho, desconoces quién eres, ignoras que has hecho....y todo lo que queda son los escombros de otro mundo, de un mundo que tu misma has derrumbado.

miércoles, 5 de enero de 2011

Ella

Ella...era invisible, un vano espejismo de la sociedad,no estaba muda, ni era incopórea,pero  nadie la veía, nadie la escuchaba, todos la atravesaban como si fuera transparente, sin apenas percibir su llanto, ni sus lágrimas de cristal, nadie notó su ausencia....nadie se percató, de que un buen día, la melancolía se la llevó.


domingo, 2 de enero de 2011

La auténtica cuestión

Ni ser, ni no ser. Esa no es la cuestión. La pregunta, es que demonios estoy haciendo con mi vida. Hacia donde van las cosas, porque pierdo el tiempo sin sentido, porqué lucho por causas inútiles, sin ningún fin....¿por qué gasto mis energías en una relación muerta? Una relación que yo misma maté, y llevo meses, y meses tratando de reanimar. No sirven ni los boca a boca, ni la piel contra piel....
Sencillamente, este sentimiendo, ha sido un maldito cáncer, que me está matando poco a poco, que empezó por romperme el corazón, y poco a poco está afectandole a más partes de la anatomía de mi vida. A fragmentos valiosos, que no tenían nada que ver, es como esa herida, que cuando parece que está ya cicatrizada, vuelve a abrirse una y otra vez, doliendo cada vez más....Y llega un momento, en el cual el dolor se hace tolerable, sigue siendo tan atroz y devastador como el primer día. Pero me he habituado a él. Excepto cuando decides meter el dedo en la llaga, ahondar más en mi herida, reclamando los errores del pasado, todos, sin perdonar ninguno, sin admitir ninguno.
Y al final siempre terminas volviendo a poner los puntos, con ese bálsamo que son tus besos....
Pero la piel ha de mudar, y con ella este maldito entresijo. Decidir o no decidir, perdonar o rematar la relación. Esa es la auténtica cuestión

Estupidez

No sé donde quiero llegar, ignoro cual es la dirección a seguir...
Hay tantas cosas de las que dudo...
Ya no sé si lo correcto es seguir, y seguir con el mismo círculo vicioso hasta que se corrija, o mandarlo todo al diablo, volver a ser a ese yo que hace tiempo se sumergió y no ha vuelto a salir a flote, que sin embargo, está ahí, luchando por salir, por mucho que ese otro lado malicioso, trata a ahogarlo, ¡incluso matarlo!
Porque hace tiempo que me vengo dando tcuenta, mi auténtico yo hace mucho que se perdió. Esta fachada superficial, no es más que una máscara, que trata de reprimir mis ansias de libertad, de huir de este mundo, de volver a ser la cría soñadora que siempre fui, y mi subconsciente trata de reanimar. Esa que pasaba las horas muertas divagando, en lugar de preocupada, cuando la locura no era desesperación si no simple libertad! Cuando no tenía nada que perder....
Y es irónico, porque esa cria soñadora, anhelaba tener las cosas que tiene esta, pero eran mucho más bonitas en mi imaginación.
Deseo volver a esa inocencia, esa ignorancia del mundo en la que todo es bonito y multicolor. Sin embargo, creces, maduras, y ves el mundo en su crudo esplendor, y comprendes que esas fantasías infantiles. nunca fueron más que un espejismo,...una feliz ilusión, que a la realidad disgusta, y se encarga de romper.

Quien bien te quiere...

Quién bien te quiere te hará llorar: FALSO.
Por culpa de ese al que bien quieres tú llorarás. No hace falta que te quiera, te puede hacer daño igual.

Ya...da igual


Que más da cuando tú das igual? Cuándo, al fin y al cabo, lo que tú digas es inútil, todo es un esfuerzo estúpidamente inútil. NO importa que digas hagas, o sacrifiques...al final, ambos solo coincidís en una cosa. A los dos solo os importa él.
Porque, el egoísmo, el orgullo, y...que demonios, los prejuicios, como la película, siempre priman sobre cualquier sentimiento

Miedo. Cobardía

Y las gélidas garras del miedo me encadenan, me ciegan, me impide ver que es lo que pueda ofrecer el exterior. Ese mundo lleno de posibilidades, de oportunidades que mi opresor me impide alcanzar. Trató de zafarme, pero duele tanto que me resisto. Estoy mucho más cómoda entre mis temores. La cobardía, gobierna mi cuerpo, pero también mi mente. El valor, no va a acudir en mi rescate...hace tiempo que me abandonó

...

¿Cómo pensar en este maremágnum de emociones, este caos de sentimientos que creía enterrados en el subsuelo...?
La cabeza me dicta una cosa, el corazón otra, y hay otra de fondo que ni siquiera sé donde pertenece. ¡Tengo ganas de gritar, de correr, de chillar, de tirarme de los pelos de ponerme a bailar, bailar bajo la lluvia, darme cabezazos contra algo, pegarme un tiro...! ¡Maldita sea! ¿Qué hago?¿A quién demonios escucho, si ni siquiera sé lo que quiero oír?
Sé que hice bien, creo que hice mal, odio estar tan maravillosamente confusa!
No sé que fue, si su chispeantes ojos azules, su voz juguetona, ese casi beso, ese no beso, esa forma de mirarme...
Quiero pensar, que fue un error, que no debió pasar, pero pasó y pudo ser tan delicioso...
¿Por qué por una vez no hice caso a esa voz que me gritaba con un megáfono, ¡bésale, síguele hasta el fin del mundo!
Pero está la razón, y no depende solo de mí. Está él, mi razón de vivir, mi todo y mi nada quién me da la vida con una caricia..., por quién río y por quién lloro...
No concibo la vida sin él, odiaría hacerle daño, pero es que me lo pone tan difícil....

....


martes, 2 de noviembre de 2010

¿Por qué llamarlo amor?


Una vez leí, que al amor no era necesario ponerle nombre, que sencillamente. es lo que es. Que sencillamente se hace lo que se 
hace por un sentimiento, si este vale la pena luchar por él, entonces puedes llamarlo de la forma que quieras.

¿Por qué llamarlo amor? A veces supera esa barrera y se convierte en necesidad, en desesperación, tal vez, amor sea esa palabra que define ese caos de sentimientos. Porque amas y odias al mismo tiempo. Odias amar a alguien tan desesperadamente y amas cada ínfima parte de su ser. Desde sus límpidos ojos verdes, su forma de mirarte, o como se muerde el labio tiernamente cuando se concentra.
Es un todo, es como ya dije una vez, beber de su presencia cada segundo como si el mundo fuera a acabarse mañana.
Es sentir que merece la pena darlo todo, que al final, cuando estás con él, sencillamente es el paraíso terrenal. Es una burbuja de felicidad que se va desinflando poco a poco a medida que te alejas de él, hasta que explota cuando no soportas su añoranza.
Supongo que es también lo que explica por que al oír de sus labios un te quiero, un día lluvioso se convierte en maravilloso

lunes, 1 de noviembre de 2010

Demolition Lovers


Y al final no importan los golpes, las heridas no cicatrizadas...
Después de todo, siempre serás también el bálsamo que las cura, aunque solo sea mientras estás tú.
Porque como ya dije una vez, somos amantes destructores, que nos herimos, nos hacemos daño, incluso a nosotros mismos, y no de forma consciente, sencillamente, son esas heridas, que puede que jamás cicatricen, esos errores no del todo perdonados, esas caricias que no respondes. Ese maldito orgullo que te gobierna.
Pero sin embargo, somos nuestro único remedio, lo único que nos reconforta del mundo. Es un maldito círculo vicioso, para el que dependemos el uno del otro. Una extraña manera de ver el amor.
SI tan solo dejaras ese orgullo de lado por un segundo...


jueves, 7 de octubre de 2010

Desayuno con Diamantes.

—¿Conoce usted esos días en los que se ve todo de color rojo? 
—¿Color rojo? querrá decir negro. 
—No, se puede tener un dia negro porque una se engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe por qué.

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Dime que amas, dime que me deseas, dime que lo soy todo para ti! Entonces seré tuya.
 Dimmi che mi ami, dimmi che mi vuoi, dimmi che sono tutto per voi!Allora io sarò il vostro.

Solo un Beso

Un beso es sólo un beso.
Puede no significar nada....O puede cambiarlo todo.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Supongo que nada es para siempre. Se es feliz un momento, un instante detenido en la realidad, una pausa. Nos creemos que esa pausa durará siempre. Pero siempre habrá quien decida darle a ese botón que te devuelve a la cruda, espantosa y maldita realidad...
Esa en la que todo tiene consecuencias, en la que te das el canto en los dientes. Esa que el mismo destino, o quizá el infortunio decide que es hora de que vuelvas.
Y estoy cansada de que sea el destino quien gobierne, sí el tal destino estuviera personificado, sería la primera en arremeter contra él, exigirle mi libertad, mi derecho a ser feliz sin que el decida cuando, si no cuando yo quiera y porque yo quiera.
Pero no siempre la culpa es del destino. Tiene grandes cargos, pero no es el culpable absoluto.
A veces somos las personas las que echamos a perder las cosas. No valoramos aquello que tenemos, aquello que amamos, por lo que daríamos la vida...pero no sabemos cuidarlo. Porque tener a esa persona a tu lado es como sostener entre tus manos una frágil pieza de cristal. Es bello, es delicado. Pero se puede romper en cualquier momento.
Basta un paso en falso, un resbalón y la pieza se cae, se destroza. Y puedes volver a pegar las piezas. Pero quedará la cicatriz. Siempre.
Puede que tal vez la pieza no sea tan frágil a veces, y resista incluso, dos, tres caídas. Pero con cada caída se van perdiendo pedazos, y llega un momento en que las piezas ya no se juntan

....

¿Por qué cuando pensamos en la palabra "novio" ha de ser en ese tópico del "Eres mi vida entera", "Eres el aire que respiro" y demás pasteladas? No digo que las pasteladas estén mal, de hecho soy la primera a la que le gusta oirlas, pero cuando esas pasteladas se dicen a la dos días de conocer a alguien, pierden su veracidad.
Pierden todo el significado que encierran esas palabras.
Creo que de hecho, el estar con alguien, de verdad, sinceramente, es algo más de lo que esa sencilla palabra connota.
Estar con alguien, no es decir "es mi novio", es demostrarlo cada día, y no diciendo todas las empalagosidades del mundo. Si no sacrificando cosas por esa persona. Dandolo todo por él.
Una relación en la que no estás dispuesto a arriesgarlo todo, no es una relación verdadera.
Yo creo que se puede estar con una persona, sin que eso implique esa palabra, para mí tabú, tampoco tiene por qué saberlo medio mundo. Simplemente, es estar ahí siempre, para todo y por todo.
Es saber que si él se va al fin del mundo, tal vez irias detrás. Saber que si le pierdes, habría un tiempo en que todo perderia sentido, y su recuerdo siempre te perseguiría en sueños, en maravillosos sueños en los que el inconsciente te regala su presencia.
Es un simbolo que os una, es saber que estarías con él, más de mil horas seguidas, y no cansarte de él, si no beber de su presencia como si nunca más le volvieras a ver

Nosotras y ellos. (Rosa Montero)

"He tardado muchos años de mi vida en llegar a comprender que si me gustan los hombres es precisamente porque no les entiendo. Porque son unos marcianos para mí, criaturas raras y como desconectadas por dentro, de manera que sus procesos mentales no tienen que ver con sus sentimientos; su lógica, con sus emociones, sus deseos, con su voluntad, sus palabras, con sus actos. Son un enigma, un pozo lleno de ecos.Se habrán dado cuenta de que esto mismo es lo que siempre han dicho los hombres de nosotras: que las mujeres somos seres extraños e imprevisibles. Definidas socialmente así durante siglos por la voz del varón, que era la única voz pública, las mujeres hemos acarreado el sambenito de ser incoherentes e incomprensibles, mientras que los hombres aparecían como el más luminoso colmo de la claridad y la coherencia. Pues bien, de eso nada: ellos son desconcertantes, calamitosos y rarísimos. O al menos lo son para nosotras, del mismo modo que nosotras somos un misterio para ellos. Y es que poseemos, hombres y mujeres, lógicas distintas, concepciones del mundo diferentes, y somos, las unas para los otros, polos opuestos que al mismo tiempo se atraen y se repelen.
No sé bien qué es ser mujer, de la misma manera que no sé qué es ser hombre. Sin duda, somos identidades en perpetua mutación, complejas y cambiantes. Es obvio que gran parte de las llamadas características femeninas o masculinas son producto de una educación determinada, es decir, de la tradición, de la cultura. Pero es de suponer que la biología también debe de influir en nuestras diferencias. El problema radica en saber por dónde pasa la raya, la frontera; qué es lo aprendido y qué lo innato. Es la vieja y no resuelta discusión entre ambiente y herencia.
Sea como fuere, lo cierto es que hoy parece existir una cierta mirada de mujer sobre el mundo, así como una cierta mirada de varón. Y así, miro a los hombres con mis ojos femeninos y me dejan pasmada. Me asombran, me divierten, en ocasiones me admiran, a menudo me irritan y me desesperan, como irrita y desespera lo que parece absurdo. A ellos, lo sé, les sucede lo mismo. [...] A veces se diría que no pertenecemos a la misma especie y que carecemos de un lenguaje común.
El lenguaje, sobre todo el lenguaje, he aquí el abismo fundamental que nos separa. Porque nosotras hablamos demasiado y ellos hablan muy poco. Porque ellos jamás dicen lo que nosotras queremos oír, y lo que nosotras decimos les abruma. Porque nosotras necesitamos poner en palabras nuestros sentimientos y ellos no saben nombrar nunca lo que sienten. Porque a ellos les aterra hablar de sus emociones, y a nosotras nos espanta no poder compartir nuestras emociones verbalmente. Porque lo que ellos dicen no es lo que nosotras escuchamos, y lo que ellos escuchan no es lo que nosotras hemos dicho. Por todos estos malentendidos y muchos otros, la comunicación entre los sexos es un perpetuo desencuentro.
Y de esa incomunicación surge el deseo. Siempre creí que a lo que yo aspiraba era a la comunicación perfecta con un hombre, o, mejor dicho, con el hombre, con ese príncipe azul de los sueños de infancia, un ser que sabría adivinarme hasta en los más menudos pliegues interiores. Ahora he aprendido no sólo que esa fusión es imposible, sino además que es probablemente indeseable. Porque de la distancia y de la diferencia, del esfuerzo por saltar abismos y conquistar al otro o a la otra, del afán por comprenderle y descifrarle, nace la pasión. ¿Qué es el amor, sino esa gustosa enajenación; el salirte de ti para entrar en el otro o la otra, para navegar por una galaxia distante de la tuya?"